Nov 23, 2015
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Las Contradicciones entre el Decir y el Hacer

decir hacerHoy presenciamos en la actual coyuntura, de ascenso en la lucha de masas, que cientos de estudiantes, trabajadores y pobladores salen a reivindicar sus demandas mas sentidas chocando una y otra vez contra los mismos muros y las barreras puestas por el Estado burgués. Donde cientos de estudiantes encaran la represión de forma desorganizada para defender una marcha, para defender una toma, y el elemento que organice y encabece estas luchas se muestra ausente, o por lo menos insuficiente. Durante los dias previos a las manifestaciones las redes sociales son un hervidero de afiches y proclamas llamando a la lucha callejera, llamando a enfrentar la represión pero ¿en que se traduce todo esto? En acciones aisladas, en pequeñas escaramuzas que son fácilmente superadas por la policia que se enfrenta a una masa desorganizada, carente de métodos y medios de lucha suficientes para sobrepasar la represión.

Y es precisamente en ese ejercicio del decir y no hacer, del prometer y no cumplir, donde dejamos el flanco abierto a las ideas de la violencia individualista en la autodefensa de masas, donde compañeros con la voluntad de enfrentarse al aparato represivo, ante la ausencia del elemento organizativo, solo ven cabida en el anarquismo y la autodefensa de masas en lugar de ser un medio con un objetivo concreto de defender una marcha o un territorio, termina siendo un fetiche, donde vale mas la “espectacularidad” de la capucha y la molotov que la acción de las masas organizadas contra la represión para alcanzar un objetivo. Pero esta acción organizada no se va a producir espontaneamente, hace falta la dirección concreta de los revolucionarios que permita sintetizar, cualificar y conducir esta voluntad de lucha. A una gran parte de los estudiantes reprimidos y criminalizados no le hacen falta grandes abstracciones teoricas para entender la represión y asumir la lucha contra esta, pues la viven en cada manifestación. No se trata de despreciar la teoria y el analisis concreto de la realidad sino que, a partir de ese analisis, evacuar una practica concreta, rescatando el espiritu transformador del marxismo, es decir, interpretar la realidad, no para la autocomplacencia sino para intervenirla.

“Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo”[i].

Al respecto, lo que hace falta es que las organizaciones revolucionarias estemos a la altura para encabezar estas luchas conduciendolas de manera revolucionaria, y no solo mostrando la voluntad necesaria que, aunque mucha falta hace, no alcanza para enfrentar al aparato represivo. Debemos ser capaces de construir las fuerzas y las capacidades integrales para organizar la autodefensa de masas, para encabezar la lucha mostrando que el camino esta en la acción organizada del pueblo superando la acción individual y desorganizada.

Y en esta quehacer es donde los revolucionarios debemos consagrarnos de artistas, pues debemos ser capaces de, a partir del analisis concreto y el manejo de la mayor cantidad de variables posibles, ocupar toda nuestra cratividad y experiencia para elaborar un plan que permita enfrentar la represión, con algunos elementos escenciales como la elaboracion colectiva y la democracia en el diseño del plan de lucha y la delegación responsable a un compañero/a  a cargo de la dirección e implementación; es decir el plan podemos discutir con la mas amplia democracia ,pero a la hora de ejecutarlo las decisiones deben estar centralizadas en quienes tengan mayores capacidades de darle dirección ,empuje y cumplimiento. Otro elemento a  aplicar es la flexibilidad tactica frente a cualquier cambio de escenario que se nos presente en la lucha callejera, para este objetivo no debemos someternos a planes rigidos y esquematicos donde, al no cumplirse una variable, termina por  cancelar la acción haciendonos caer en un esteril inmobilismo y, con esto, desmovilizar a las masas, el oportuno conocimiento del terreno, la capacidad de los compañeros a cargo deben ser suficientes para dirigir las fuerzas hacia un nuevo escenario.

Finalmente, señalando que tan solo se presentan estos temas de manera superficial y para abrir el debate, podemos añadir un elemento más, ligado al factor sorpresa, que contempla la iniciativa y la audacia que nos permite en pequeños lapsus de tiempo contar a nuestro favor de una superioridad relativa que logre inclinar la balanza de nuestro lado.

Algunos ejemplos de las experiencias que hemos podido desarrollar junto a otras organizaciones hermanas en este sentido son por ejemplo el “Lienzo de la Resistencia” en el cual  un grupo compacto de compañeros frena mediante un lienzo el actuar policial (guanaco y zorrillos),  mientras otro grupo buscaba dirigir la acción de la masa haciendola avanzar, un ejercicio combinado que asegura momentaneamente el repliegue y empuja y arenga la voluntad de avanzar. la acción desarrollada el 21 de Mayo en Valparaiso donde como Octubre Revolucionario rompimos y traspasamos las vallas en dirección al congreso, donde un grupo mas amplio de compañeros “empujaba” hacia adelante, mientras un grupo de compañeros iba abriendo paso rompiendo los alambres de acero que fijaban las vallas papales. En ambas experiencias concretas estuvieron presentes los elementos que buscamos conjugar, la flexibilidad tactica, la demoracia en la elaboración y dirección en el actuar y la elaboración de medidas de resguardo tales como grupos de salud ejerciendo los primeros auxilios. Particularmente en la acción del 21 de Mayo se da la combinación de una acción de masas, con el avance de estas, y una acción de carácter operativo, con la ejecución del corte de los cables de acero. Es precisamente esta combinación de lo abierto y lo cerrado, del accionar de masas y el operativo el que permite cualificar el legitimo ejercicio de la protesta y salvagurdar a sus manifestantes, elementos que  las organizaciones revolucionarias debemos madurar, para disputar con propuesta el ejercicio de la violencia individual, eso si, sin perder jamas el foco en las masas y su protagonismo en la lucha. De nada servirian los “Lienzos de la Resistencia” sin cientos de estudiantes enfrentando la represión encabezados por un grupo de compañeros organizados. De nada serviria haber abierto camino el 21 de Mayo si la marcha en la que se desarrolló esta acción no hubiese avanzado.

Nosotros, los que nos negamos a aceptar que las cosas sean como son, debemos prepararnos para dirigir no solo la lucha de los estudiantes desde sus espacios de representación sino que tambien en las calles, donde creemos que esta la posibilidad real de nuestra victoria, pero además junto a todas las luchas de los trabajadores y el pueblo. Debemos tener una disposición inmediata ante los desafios que nos plantea continuamente la lucha de clases y no sentarnos a ver como esta sucede ante nuestros ojos. Debemos ser capaces de robarle horas al sueño, a los momentos de recreo para ponerlas a la disposición de la labor revolucionaria. Cesar nuestra labor revolucionaria significa dejar el campo abierto al reformismo, al anarquismo y, por sobre todo, a la burguesia y el imperialismo. En nuestras filas queremos plasmar el hecho de que, si queremos ser consecuentes, debemos: decir lo que se piensa y hacer lo que se dice.

“La experiencia revolucionaria y la habilidad de organización son cosas que se adquieren con el tiempo. ¡Lo que hace falta es querer formar en uno mismo las cualidades necesarias! ¡Lo que hace falta es tener conciencia de los defectos, cosa que en la labor revolucionaria equivale a más de la mitad de su corrección!”[ii]

decir hacer

[i] Marx, Tesis sobre Feuerbach

[ii] Lenin, Que Hacer

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